Desde Sartu-Álava seguimos apostando por espacios que nos permitan parar, reflexionar y reforzar el sentido de nuestro trabajo. En este contexto, recientemente hemos participado en un taller de aceleración de organizaciones impartido por APTES
Este proceso ha sido una oportunidad para revisar de manera colectiva quiénes somos, cómo trabajamos y cómo queremos seguir avanzando como organización social que utiliza la tecnología como herramienta de transformación. A lo largo del taller hemos reflexionado sobre procesos, retos y oportunidades, poniendo el foco en el impacto social y en las personas que acompañamos.
Uno de los ejes clave del taller ha sido el concepto de tecnólogo o tecnóloga social: una figura que entiende la tecnología no como un fin en sí mismo, sino como un medio al servicio de la inclusión, la participación, la autonomía y la equidad social. Una mirada que conecta directamente con la forma de hacer de Sartu-Álava y, muy especialmente, con Saregune como proyecto de tecnologías comunitarias.
En Saregune llevamos años trabajando desde esta lógica: acercando la tecnología a las personas, adaptándola a realidades diversas, promoviendo un uso crítico y acompañando procesos de aprendizaje desde lo comunitario. Por eso, reconocernos en la figura del tecnólogo/a social ha sido también una forma de poner nombre y marco a prácticas que ya forman parte de nuestro ADN.
El acompañamiento de APTES nos ha ayudado a ordenar ideas, a compartir miradas dentro del equipo y a reforzar una identidad común basada en el cuidado, la accesibilidad y el trabajo en red.
Volvemos de este proceso con aprendizajes compartidos, mayor claridad y la certeza de que seguir construyendo tecnologías con y para las personas.
Gracias a APTES por el acompañamiento y a todo el equipo de Sartu-Álava por el trabajo colectivo